martes, 1 de marzo de 2011

Me Jubilé

*** Me jubilé!  Será Premio... o será Castigo?

Premio por tantos años de haberme levantado de madrugada, muchas veces con tan sólo tres horas de sueño reparador, otras con un resfriado que, más de una vez mi mujer se enojaba porque iba así, con fiebre a trabajar igual, o con lluvias torrenciales, y en el invierno... dejar el lecho calentito y rutinariamente vestirme con los ojos apenas abiertos. Cuántas veces por este bendito trabajo he perdido fiestas, reuniones familiares o con amigos, o simplemente quedarme a ver una película que me gustaba ...

Será premio o será Castigo? Dejar de ver a mis compañeros todas las madrugadas, compartir los "amargos" apurados antes de salir a la calle, o alguna broma que nunca falta.
Dejar de conectarme con la gente que  siempre espera :  a la misma hora , en la misma esquina, todos los dias nuestro paso para ir a su trabajo.
Escuchar las quejas: que si nos demoramos más de la cuenta, que si subió el boleto, que si mañana hay paro ...
Llevar a tres generaciones de mujeres en el transcurso de estos años o prestar mi celular a una niña porque se equivocó de línea y al darse cuenta se pone a llorar porque su madre se preocupará ...

Será Premio o será Castigo?

Hoy cobré mi primer sueldo de jubilado y no sé por qué , mis manos temblaron al extender mi documento al cajero del banco, como si fuera a cobrar una fortuna, cuando todos  sabemos que en este país  sólo se cobra el sesenta por ciento de lo que uno dignamente  ganaba y religiosamente se hacía el aporte.

Será Premio o será Castigo?

Sólo sé que ser jubilado no condice con la palabra "jubileo"...  No señor ... No aquí.-


3 comentarios:

Susana Terrados dijo...

Ni premio ni castigo, hay que recibirlo como algo que uno se ha ganado y que le da posibilidades de seguir disfrutando de la vida de "otra manera", ¿no?
Besotes.

Epístola Gutierrez dijo...

Creo que jubilarse es un cambio merecido que hay que saber aprovechar.
Lamentablemente los jubilados no cuentan con el respeto y la valoración que merecen, y su situación es muy injusta. pero como sea, hay que tratar de estar lo mejor posible y ver el lado bueno de la cosa.
Un beso.

Lola dijo...

Tendrás que aprender a disfrutar sin límite de tiempo aquello que en otro tiempo te prohibiste. Los cambios de hábitos, como todo en esta vida, requieren de su proceso de adaptación.
Yo desde aquí te deseo que disfrutes plenamente de este merecidísimo descanso.

Un abrazo.