martes, 21 de junio de 2011

La Boda

*** La iglesia está preparada para recibir a los novios.
Familiares y amigos esperan en el atrio la llegada inminente del novio para ingresar junto a la madrina y esperar a la novia junto al altar.
La espera se hace interminable, comienzan los llamados a la casa de la novia preguntando qué motivos son los que la retrasan.
El malestar entre quienes esperan se hace cada vez más notable, cargándose el ambiente de cierto presentimiento dibujado en las miradas con palabras no dichas.
La noticia llega como estampido: la ruta por donde debían venir los padres del novio, está bloqueada por un accidente.
Lo que debía ser una fiesta, llena de música y felicidad, se vio de golpe enlutada.
Los novios se quedaron sin una madrina y un hijo sin padres.-


6 comentarios:

tia Lelé dijo...

Amigas/as mios: Quiero decirles que he encontrado que no puedo publicar comentarios en varios blogs. aún teniendo abierto mi blog.Así que he desistido de insistir.De todas maneras les sigo igual y le mando todo mi cariño.Tía Lelé.-

Pakiba dijo...

Que relato más triste nos traes hoy,amiga, espero que nada más sea eso,un relato.

Un fuerte beso.

Tia Lelé dijo...

Mi querida Paqui, lamentablemente tengo que decirte que fue real.Fue una situación muy triste la que vivieron mis amigos Betina y Luis, hace ya unos veinte años. Besos

Sara O. Durán dijo...

Hola Lelé! Qué trágico esto que nos compartes, cómo puede cambiarse de alegría a profunda tristeza en un segundo. ¡La vida! es tan incomprensible tantas veces.
Te elogio tu gran habilidad para comunicar mucho en muy pocas palabras, sin perder calidez y descripción. Tengo mucho que aprenderte, porque yo soy lo contrario y me cuesta mucho resumir.
Si te he echado de menos en mi casita. Pasa a tomarte un té conmigo. Te espero.

Susana Terrados dijo...

Querid amiga, en verdad la vida nos da golpes tan "fortuitos" que trastornan todo en un segundo....realmente triste para tus amigos, sin duda.
Un beso y mucho cariño.

Mª Carmen dijo...

Un triste relato amiga, la vida a veces da golpes que te deja sin respiración, realmente duro.Un abrazo.