martes, 12 de julio de 2011

Amar a los veinte

**** Después de diez largos años, un día apareciste como si hubiese sido el día anterior que nos habíamos dejado de ver , de abrazar, de sentirnos , de acariciarmos  y besarnos hasta sentir que el piso desaparecía bajo nuestros pies.
Qué sentimientos fueron los que te hicieron volver? 
 La lástima, por haberme dejado? El fracaso de tu matrimonio ? La curiosidad de saber si todavía te amaba como nunca más amé en la vida ?
Nuestros destinos estaban marcados y "alguien" se encargó de hacerlo cumplir. Sería por causa de "ese alguien" o realmente Dios no quiso que nuestro amor prosperara?
Sólo sé que ante tu aparición me sentí como en un laberinto al que no le hallaba salida: por un lado estaba el amor que aún por vos sentía  y por el otro, estaba "alguien" que por segunda vez, haría todo lo vilmente posible para separarte de mí.
Sólo sé que esta segunda oportunidad me la daría.
Comenzaron nuestras salidas , contándome en la primera todo lo vivido por ti en esos diez años: tu huida  de la casa de tus padres, tu matrimonio, tus hijos y la muerte de ellos; no quedándote más que las tumbas, sólo eso; el posterior desgaste de tu matrimonio a raiz de las pérdidas  de esa madre...
Volvimos a ser como antes; tus manos en las mías, tus besos, tus caricias y tu mirada... Ay tu mirada en la mía! Cuántas cosas expresaban nuestros ojos sin necesidad de las palabras! Qué alegría! Qué dicha! Poder tenerte de nuevo y sentir que  la vida juntos nos pertenecía!
Pero, una vez más me equivoqué. Volvió la sombra a nuestras vidas, haciendo añicos los deseos, de una dicha compartida.
Pero esta vez la dejaría al descubierto. Tenías que enterarte, quién era en parte la causa de tus desdichas.
Jamás entenderé como se puede ser egoísta con la persona que tanto se ama! Cómo puede ser posible que una madre no desee la felicidad para su hijo!
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Y aquí estoy hoy, recordándote y  sintiendo la nostalgia de tu amor.-


7 comentarios:

Luís Coelho dijo...

Amar aos vinte ou aos trinta, amar não tem idade nem lugar.
Amar é um rio que corre no nosso peito e transforma as nossas vidas.

Quando as coisas terminam, devemos aceitá-las e ver que afinal não era amor verdadeiro e leal.
Por vezes até é melhor que acabem.
Amor verdadeiro não faz sofrer como esse fingido que diz uma coisa e faz outra.

Sara O. Durán dijo...

Hola Lelé: Me hiciste sufrir con tu relato, que tan bien lo desarrollaste. Sí existen madres con amores enfermizos hacia sus hijos, que no les dejan ser. Triste, pero real.
Besos.

Abuela Ciber dijo...

Pienso que un amar maduro sobrelleva muchas cosas.

Cariños

OZNA-OZNA dijo...

la vida a veces pone obstaculos en nuestro camino, pero sabes princesa no hay inocentes ni culpables si no los juegos de nuestro destino.un besin de esta amiga admiradora, y ten presente que todo tiene su porque en esta vida.

Chesana dijo...

La historia que cuentas es más habitual de lo que podría parecer a primera vista, porque hay madres que piensan que los hijos son de su propiedad. Y eso no es amor... es egoísmo y crueldad.

Sara dijo...

Olvidé decirte que me encantó esa foto. Besos.

Anónimo dijo...

Marine:cuesta creer que un amor se termine por terseros.Pero hay madres muy posesivas que no quieren la felicidad de los hijos,cuesta pero es asi.