lunes, 17 de octubre de 2011

Gesto de Ternura

El día sábado 15, recibí  la invitación de una de mis sobrinas del corazón para que concurriera a la celebración de los 25 años de Catequesis Especial, de la cual forma parte siendo catequista, en la Parroquia de la Virgen de Fátima de nuestra ciudad.
Allí fui y me encontré con tantas familias y sus niños con distintas clases de discapacidad lo cual ya me encogió el corazón, sobretodo viendo con el amor que son tratados .
El padre Benito, a quien conozco desde que era seminarista, ofició la misa  donde sin perder el orden de lo que es su ritual, con su bonomía y didácticamente explicaba cada paso de la misma, haciéndola mas amena y comprensible para las cabecitas de estos niños. Digo niños, porque sus mentes así están, no han perdido la pureza de la niñez a pesar de sus años, los cuales algunos ya pasan los 30 años.
Cuando ya había comenzado el oficio llego un matrimonio con sus dos hijos en sillas de ruedas dada su discapacidad (paralisis cerebral) los que, si no eran mellizos tenian muy poca diferencia de edad uno de otro.
Uno de ellos quedo ubicado muy cerquita mío. Era el más activo, ya que no dejo de parlotear todo el tiempo y repitiendo algunas palabras sueltas que escuchaba decir al sacerdote.
Terminado el oficio religioso se reubicaron las sillas para seguir el festejo.
Uno de los muchachos, apareció por detrás mío, como haciendo un rodeo para llegar hacia su objetivo.
Con su discapacidad de retraso mental, ojitos bizcos y por consiguiente disminuido visual; se paró donde estaba mi vecinito parloteando y en un gesto de ternura se inclinó hacia él,le rozó suavemente con su mano la mejilla y sus ojos se encontraron por unos instantes prodigándose cada uno una sonrisa.
Ese gesto fue para mí, un golpe a mi corazón y mis ojos, como en este momento que lo recuerdo, se llenaron de lágrimas y el nudo en la garganta brotó en llanto.
Si ellos que no tienen conciencia de lo que es vivir en comunidad, qué es lo que nosostros, que nos consideramos "normales", hacemos para convivir con los demás?
Somos capaces como este joven para prodigarle una sonrisa o una caricia a quien lo necesita?


7 comentarios:

El Drac dijo...

Creo que mientras más sencillas son las personas más cercanas están de las cosas buenas de Dios.

Un ferte abrazo, que estés muy bien.

Sara O. Durán dijo...

Hola Lelé, La peor de las discapacidades es la dureza del corazón de muchas de las personas "normales".
Lo más terrible del video es que nos muestra las discapacidades como consecuencia de una guerra. ¡Qué terrible!, ¿verdad? No sé si eso sea perdonable, la verdad. A mi me cuesta mucho trabajo lograrlo.
Un gran abrazo amiga... de todo corazón.

Little Moon . dijo...

Hola Tia Lelé , la verdad es que algunos no, estan preparados y tendriamos que tomar el ejemplo de ellos , es muy bonito lo que as contado gracias por compartir un beso lleno de ternura de Lm feliz Martes Tq.

Pakiba dijo...

Estas personas son tan entrañables que no saben que es la malicia de la gente, son maravillosas y compartir un ratito con ellas mte llena de felicidad.


Besitos gran amiga.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Te comprendo amiga mía, te comprendo.De eso hablo, de recuperar el interes por el otro y no pasar de largo sin dar calor humano, y por eso pido que seamos perrunos o gatunos, pues nos enseñan a ser mejores y que no me diga que no entienden, por que no, saben v¡muy bien de qué hablamos.
Te dejo mis besos de perruna y gatuna jaja!!
Sor.Cecilia
Gracias por felicitarme, Alma es una excelente mujer y amiga

teresa dijo...

Tia Lelé conocer a estos niños y mirarlos ya es suficiente para sentir algo especial por ellos.
Su perpetua inocencia hacen de ellos personas llenas de ternura.
Buena experiencia las que has tenido, amiga mia.
Besos.

Eleanor Rigby dijo...

Tía...no sabía que habías dedicado tu espacio a mis chicos, que felíz me puso saber que disfrutaste el encuentro tanto o más que yo. Los nenes que viste, son trillizos en realidad, y sólo uno de ellos es "normal". Lo más loable es que quienes estaban ahí con ellos eran sus padrinos.

No es sencillo, pero como diría nuestro amigo Jesús, hay que tener el corazón de niños.

Un beso enorme. Te quiero