miércoles, 19 de octubre de 2011

Sueño o Realidad?

*** Hoy, al quedar dormida a la hora de la siesta sobre el sillón de la sala, tuve un sueño maravilloso.
Soñé que desde mi jardín venía el suave ronroneo de un felino.
Grande fue mi sorpresa al ver una hermosa gatita blanca, de ojos claros y lento andar.
Me fui acercando lentamente hacia ella y su ronroneo se hacía cada vez más intenso, como llamándome por mi nombre; hasta que su ronroneo se convirtió en la voz agradable de una mujer con un acento inconfundible, que me saludaba y preguntaba: 
" Cómo estas? He venido a visitarte."
A la par que le contestaba el saludo, mi corazón saltaba de gozo al reconocer en ella a una amiga muy querida.
"¡ Qué hermosa sorpresa, Gatita! ¡ No sabes cómo esperaba este momento! Ven pasa, ésta es tu casa!"
No sé cuánto tiempo pasó de nuestra amena charla, hasta que me dijo que debía irse, pues era muy largo el camino para regresar a su casa.
" ¡ Hasta pronto, Gatita! ¡ Vuelve cuándo quieras! ¡ Siempre serás Bienvenida, en mi casa y en mi corazón! ¡ Estaré esperándote con mis manos extendidas para estrecharte en un abrazo!
Desperté sobresaltada por la intensidad del sueño.
Fue sueño o realidad?
No sé, lo que sí puedo decirles es que, sobre los almohadones del sillón encontré un vellón de pelos blancos y un suave aroma a rosas en el aire.








  Dedicado a una persona a quién, no sólo admiro sino que también desde hoy, guardo dentro de mi corazón como un tesoro, por todo lo que "tu Sabes".
Con todo mi cariño para ti, Marí.-













lunes, 17 de octubre de 2011

Gesto de Ternura

El día sábado 15, recibí  la invitación de una de mis sobrinas del corazón para que concurriera a la celebración de los 25 años de Catequesis Especial, de la cual forma parte siendo catequista, en la Parroquia de la Virgen de Fátima de nuestra ciudad.
Allí fui y me encontré con tantas familias y sus niños con distintas clases de discapacidad lo cual ya me encogió el corazón, sobretodo viendo con el amor que son tratados .
El padre Benito, a quien conozco desde que era seminarista, ofició la misa  donde sin perder el orden de lo que es su ritual, con su bonomía y didácticamente explicaba cada paso de la misma, haciéndola mas amena y comprensible para las cabecitas de estos niños. Digo niños, porque sus mentes así están, no han perdido la pureza de la niñez a pesar de sus años, los cuales algunos ya pasan los 30 años.
Cuando ya había comenzado el oficio llego un matrimonio con sus dos hijos en sillas de ruedas dada su discapacidad (paralisis cerebral) los que, si no eran mellizos tenian muy poca diferencia de edad uno de otro.
Uno de ellos quedo ubicado muy cerquita mío. Era el más activo, ya que no dejo de parlotear todo el tiempo y repitiendo algunas palabras sueltas que escuchaba decir al sacerdote.
Terminado el oficio religioso se reubicaron las sillas para seguir el festejo.
Uno de los muchachos, apareció por detrás mío, como haciendo un rodeo para llegar hacia su objetivo.
Con su discapacidad de retraso mental, ojitos bizcos y por consiguiente disminuido visual; se paró donde estaba mi vecinito parloteando y en un gesto de ternura se inclinó hacia él,le rozó suavemente con su mano la mejilla y sus ojos se encontraron por unos instantes prodigándose cada uno una sonrisa.
Ese gesto fue para mí, un golpe a mi corazón y mis ojos, como en este momento que lo recuerdo, se llenaron de lágrimas y el nudo en la garganta brotó en llanto.
Si ellos que no tienen conciencia de lo que es vivir en comunidad, qué es lo que nosostros, que nos consideramos "normales", hacemos para convivir con los demás?
Somos capaces como este joven para prodigarle una sonrisa o una caricia a quien lo necesita?


sábado, 8 de octubre de 2011

El Cuando-Danza tradicional Argentina



Este video ilustra al post anterior "RECUERDOS".

                                 

RECUERDOS

*** El patio de la escuela se ha vestido de fiesta. Cintas celestes y blancas lo engalanan al igual que el pecho de los alumnos, familiares y amigos.
Es celebración de Fiesta Patria.
El aire se llena de música tradicio-
nal.
Se ha hecho silencio...
y los acordes del Himno Nacional
comienzan ... " ¡ Oid, mortales el grito
sagrado..." ...... "¡Oh juremos con glo-
ria morir !"
Comienzan los niños a desfilar por el
escenario: unos recitan versos, otros
representan cuadros de la época...
y detrás del escenario una parejita espera ansiosa para salir a bailar.


Ella, con un vestido de seda celeste y encajes; el cabello recogido y un peinetón, completando el atuendo la mantilla negra de su mamá que espera ansiosa entre el público que aparezca su niña.







Él, carita llena de pecas y peinadito bien, vestido de pantalón  y frac negros y una camisa blanca con jabot.
La maestra , que hace de locutora, los anuncia y ahí están provocando el aplauso.
Suenan los acordes del Cuando (*)..... "Una y dos me andan queriendo y no sé con cuál quedarme..." comienza el baile con pasos de Minué .
Ella tiene nueve, él ya cumplió los diez.  Sus ojitos se entrelazan cuando sus manitos se encuentran  ante la mirada atenta de su maestra de música que musicaliza la danza con su acordeón.

"... Cuándo, cuándo, cuándo mi vida cuándo..."
..............................................................................................
Ella cumplió los quince, él ya tiene diesciseis.
"Estoy enamorado de vos" le dijo él al oido, bailando un tema lento en el baile del club.
Ella no le dijo... Que de él está enamorada desde los nueve!


Dedicado a mi maestra Susana , que hoy me honra con su amistad.


(*)
Danza cortesana, fué bailada desde principios del siglo XIX, tanto en los ambientes rurales, como en los
salones de las clases altas.  Su difusión alcanzó las regiones de Cuyo, Centro y Sur.   

Fue bailado, en las ciudades y campaña de la zona cuyana, en las provincias de Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán y tal vez en algunas otras de la región occidental, desde principios hasta mediados del s XIX.
Es posible que San Martín lo introdujera en Chile (conjuntamente con el Cielito el Pericón y la La Sajuriana) .






domingo, 2 de octubre de 2011

Coplas de querer ser árbol.

¡ Un árbol quisiera ser
para sentirme contento
con el follaje en el viento
y hasta las nubes crecer !

Hasta las nubes que van
y sòlo van, sin saber
dònde dejarán de ser
nubes y lluvia serán.

Si álamo pudiera ser
allá en mi cumbre tendría
su refugio la tardía
lumbre del atardecer.

Si el ciprés fuera mi suerte
siglos quisiera vivir
vivir hasta el porvenir
de la vida y de la muerte.








Por ser pino me muero,
pero me muero en salud:
nunca pino de ataúd,
sino pino marinero;
mástil de leve velero
-vagamundo y vagamar-
gozo de sólo pensar
que voy muerto al astillero.



Pero si no es mi destino
el de perderme en el mar,
si es mi destino quedar:
¡ no me interesa ser pino ¡
ser sauce, para llorar
la pena de no ser pino;
sauce echado en el camino,
que no sabe caminar.

O espinillo campesino
-fragante copa de miel-
o algarrobo de Montiel
-catedral del peregrino-;
o tal vez la casuarina
que la tormenta empaqueta
cuando su copa repleta
de viento a la tierra inclina.


Para una vida tranquila
quiero ser jaracandà:
ese que dudando está
si es su flor azul o lila…
Mas como (para mi mal)
me gusta lo llano y liso,
de a ratos soy paraíso
-“paraiso” en el paraisal-

¡ Un árbol quisiera ser
para sentirme contento
con el follaje en el viento
y hasta las nubes crecer!

CARLOS ALBERTO ALVAREZ

Nació en La Plata – murió en Paraná ( 1917 - 1986 )