viernes, 24 de febrero de 2012

La casa embrujada.

***Después de algunos años volví al pueblo a visitar a mis padres.
Ellos, al igual que otros paisanos,se quedaron en su tierra; un pueblito casi perdido por el avance del tiempo, entre las colinas.
Mientras mi madre preparaba algunos pastelitos  para la merienda, decidí salir a recorrer el pueblo.
_"Encontrarás a muy poca gente" _ me dijo_"Casi todos se han ido ya, sólo hemos quedado los viejos"_
Tomé por el camino subiendo la colina y la primera casa que vi, efectivamente estaba abandonada; era la casa de los Muñiz. Aunque ya casi destruida, aún conservaba su cerca la que recuerdo siempre bien pintada de blanco y en una de las esquinas, sobresalían las ramas de una higuera que, siempre que volvíamos de jugar en el potrero, quedaba con algunos frutos menos.
Sigo caminando y me encuentro con el viejo bar y almacén de Ramos Generales de don José. Aquí mi madre me mandaba siempre con un papelito anotado todo lo que necesitaba: arróz, harina, grasa, jabón, elástico, hilo, agujas y ... muchas cosas más; y siempre don José, al darme el vuelto del pago 
por la compra, me daba "la yapa".
Afuera, casi siempre, sabía estar sentadito don Evaristo que iba a tomar su aperitivo antes del almuerzo.
Don Evaristo...! Era siempre blanco de las bromas de los gurises que volvían de la escuela.
"_ ¡Don Evaristo... ! Ya tiene el mate listo ?_ Lo que hacía que el pobre viejo enfureciera esgrimiendo su bastón.
_¡Ya van a ver cuando los alcance, gurises de porquería!_
......Si hasta me parece escucharlo!
Al llegar al codo que hace el camino la encontré!
Ya casi no me acordaba de ella. Vieja, destartalada, sin pintura, sucia... pero conservando como siempre ese aire de misterio que tanto nos asustaba cuando pasábamos cerca de ella.
Siempre me había quedado la inquietud de saber qué misterio ocultaba, así que ahora que ya no era un niño, enderecé hacia ella con paso decidido.
Cuando llegué, la madera de su esca lera crujió a mi paso.
Si...! La vieja casona de los hermanos Svarzman.
Todos decían que era gente rara; no salían, no se daban con nadie, escapados de la guerra que cierto alemán había emprendido contra los de su raza.
La casa se notaba abandonada, seguro ya habían muerto todos y al no haber  tenido descendientes, nadie la ocupaba.
Giré el picaporte, la puerta hizo un sonido quejoso y mi nariz se invadió de un pestilento olor a humedad. Confieso que a pesar de ya no ser un niño, sentí un escalofrío correr por mi espalda. Mis ojos se acostumbraron a la oscuridad  pudiendo ver la cocina y en el medio de la estancia una mesa servida, detenida en el tiempo, como si esperara que los comensales se sentaran para disfrutar de ella.
Fui adentrándome un poco más alcanzando a ver, en una habitación, ropa tendida en la cama.
Ya para ese entonces, todo mi cuerpo transpiraba y sentía como si alguien estuviera observándome.
Fue al girar mi vista hacia el fondo del pasillo, que vi como una sombra cruzaba. Inmediatamente, preso de un temor incontrolable, salí corriendo como cuando era niño de aquella lúgubre casa.- 




  







12 comentarios:

La Gata Coqueta dijo...



Pasa un grato fin de semana…

Envolviendo sentimientos
en suaves telas de terciopelo
para elevarlos al universo
entre nubes de caramelo.

Un beso al viento

María del Carmen

(Cuando paso por los pueblos casi vacios, me quedo minando las casas astraida con el pensamiento de que si ellas hablaran cuantas de sus benturas y desventuras nos sorprenderían)

Mª Carmen dijo...

UYYYYY!! QUE INTERESANTE Y MISTERIOSA ENTRADA, ÉSTO PROMETE AMIGA. ME HA ENCANTADO, IMAGINO QUE VENDRÁN MÁS CAPÍTULOS. BUEN FINDE. BESITOS.

Gabriela dijo...

Qué valiente el narrador de la historia. No es nada fácil enfrentar los propios temores. Aunque al final haya salido corriendo, la decisión de entrar requiere mucho valor.

Little Moon. dijo...

Una historia fascianate , con todo lo que tiene que tener una buena historia , si señor , me gusta mucho la entrada que as hecho beos de Lm.

Abuela Ciber dijo...

Mira en que andanzas te has metido!!!!!
Toda una aventura!!!!

Cariños

Sara O. Durán dijo...

Qué buena historia. ¿Es tuya?
Querida amiga: Sobre el accidente de tren en tu tierra, lo lamento muchísimo! Mis plegarias para todas las personas que viajaban en él y para sus familias.
Te dejo un fortísimo abrazo.

Rosana dijo...

Tía Lelé, qué miedo dan las casas viejas!! Aunque a mí me gusta mucho verlas por fuera e imaginarme cómo eran.
Besos, Tía Lelé!

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Qué bonito relato has escrito después de visitar el pueblo de tus ancestros. También he ido hasta mis años de niñez.

Abrazos.

La Gata Coqueta dijo...



Las palabras nacen en el jardín de tu alma
como las flores brotan en el vergel de los sueños
de pétalos transparentes besados por la tundra
emanando fragancias que aromatizan mis oídos…

Un abrazo de ruiseñor
y un beso de mariposa
para enarbolar una sonrisa
en el arcoíris de esta mañana…

María del Carmen

Miguel de la Torre Padilla dijo...

Pase a visitar tu blog y me encontre con esta preciosa historia bien narrada, un abeazo desde Jaen tierra de leyendas

La Gata Coqueta dijo...



Un buen fin de semana te deseo con el afecto que hemos granjeado desde que he tenido el gusto de conocerte.

Un beso y una melodía en armonía al día de hoy.

María del Carmen


Anónimo dijo...

Hola, Es tarde … es casi medianoche , y si, me sentí en compañía en tu Blog, Gracias por estar aquí conmigo… me divertí y a la vez recordé la universidad, para pasar Vías avanzadas I tenías que diseñar la carretera más difícil de toda Venezuela : es la vía a Burbusai!!!!
Mil saludos… y nuevamente Gracias: Abrazos
Romana
Pd:También la música... el piano.... Gracias