viernes, 29 de junio de 2012

QUIERO SEGUIR RECICLADO

*** Yo era muy joven cuando llegué a la casa de Olga.

Ella siempre compraba sus materiales en el negocio donde yo estaba.

Me miraba y decía: _ En cuanto pueda te llevo conmigo_

Y así fue. LLegó un día, habló con el dueño y en unos pocos minutos, estaba en su casa.



Me trató siempre muy bien. Yo la miraba mientras ella trabajaba. Cuando su madre le traía el mate con biscochitos o torta casera. Cuando llegaban las señoras vestidas con ropa bonita para encargarle, ya sea, un trajecito, un vestido de fiesta. O cuando llegaba fin de año, los vestidos de fin de curso para las hijas. O vestidos de quince...


Cuando Olga tenía que ver si las mangas tenían buena caída, el cuello solapa quedaba bien asentado sobre el cuerpo o dónde quedaba bien algún detalle; entonces me buscaba, me vestía con las prendas y yo me sentía importante.
Como cuando me puso su vestido de novia. Qué bonito era!
Qué suerte que pude verlo cuando ella se lo probó ante la atenta mirada de su madre!




Olga se casó. Pasaron los años. Siguió trabajando como siempre ya que quedó a vivir con su esposo en la casa de su madre que era viuda.
Qué feliz era entonces! Cuántos vestidos lucí aunque sea por un ratito!



Luego vinieron sus hijos... El varoncito quería jugar conmigo, pero no lo dejaban porque era muy brusco y cuando acordaban me tiraba al suelo.
A mí no me importaba, era feliz estando rodeado siempre de telas , alfileres, tules, con la gente; pero de tantos golpes y caídas mi estructura se estropeba, así que, un día, sin darme cuenta me encontré sin prestar más servicio.

Olga ya no me necesitaba, para ella también habían pasado los años y ya no trabajaba más.
Ahora me encuentro entre los trastos viejos en el desván, esperando que algún día se acuerden de mí y me busquen para ubicarme como adorno, reciclado, y poder escuchar decir:  "Te acordás? Este es el maniquí que siempre ocupaba mamá en su taller de costura".-





Imágenes de Internet



8 comentarios:

Anónimo dijo...

Humildemente He hecho un homenaje a tanta y tantas modistas de barrio que ya quedan muy pocas.
Tía Lelé.-

DIANA ALVAREZ dijo...

HERMOSO , Q BIEN REDACTADO ,UNA PELICULA , BESOS

DIANA dijo...

Q GENIA ,LO LOGRE

Lola dijo...

Hola amiga, pues si que has hecho un homenaje a las modistas de siempre, ahora que todo se considera algo normal yo sigo diciendo que las modistas son una raza a extinguir y bien que lo siento, porque es un trabajo sacrificado (como otros muchos lo sé) pero a mí me gustan las modistas. Un beso.

Susana Terrados dijo...

¡Qué linda entrada, querida amiga! Es muy tierna y emotiva. Muchos besos

Abuela Ciber dijo...

Que precioso y tierno!!!!
La vida tal cual, una vez cumplido su cometido el olvido campea.

Cariños

Magda dijo...

Muy tierno, y un buen recuerdo a esas mujeres modistas que con tanto amor y sacrificio nos hicieron esos vestidos ta monos.
Gracias por tu huella en mi blogs, el tuyo también es muy lindo.
Con tu permiso me quedo.
Un abrazo.

Pakiba dijo...

Con tu escrito me ha recordado un buen libro que acabo de leer. Me ha gustado mucho querida amiga.