viernes, 26 de septiembre de 2014

La Mudanza- A la memoria de María Cristina, la querida Tity.

***La orden llegó de repente, intempestiva, imperante...
Sólo te dieron dos días para tu Mudanza...
Los profesionales que se hicieron cargo de tu caso te dieron un mal asesoramiento.
 Ni siquiera  escucharon tu opinión, la que atinadamente diste ya que eras una  avezada estudiante en la facultad.
Te subestimaron...
Parecían estar neciamente empecinados en cumplir la orden de tu mudanza.
Y tuviste que cumplir el mandato... mudarte.
 La consigna era no poder llevar nada ...
Tus apuntes quedaron sobre la mesa, testificando el estudio que hacías para presentarte en exámenes próximos, tu ropa en el placard, tus fotos,  tu "rojito" en el garage, tus cosas ...
Tu familia, amigos, compañeros y tu amor... Todos quedamos desvastados ante tu mudanza.
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El nuevo lugar de tu morada sólo  recibió parte de vos.
Tu esencia, tu mirada, tu sonrisa, tu voz, tu alegría no pudieron ser desalojados. 
Siguen intactos en todos los que te conocimos y por sobre todos en tu hermano, tu Padre y tu Madre.
Tu madre... mi querida amiga, a la que quiero y admiro, arregla con infinito amor ese lugar; pero sabes? Lo que me contenta es que vos no estás ahí, nunca te fuiste, estás y estarás siempre aquí... con los que te quisimos y queremos  y recordaremos con un nudo en la garganta el día de tu mudanza.



" Sabed, por tanto, que del silencio más inmenso regresaré. [...]No olvideís que volveré junto a vosotros. [..]Unos momentos más, un instante de reposo en el viento, y otra mujer me concebirá." Kahlil Gibran






domingo, 7 de septiembre de 2014

"EL ÚLTIMO SOL"


Un azul de camalotes que viene y que va, 
las mojarras le prestan su plata al juncal, 
cabezuda la luna,
 cuela sus ojitos entre el paraisal.

 Y una vieja canoita se mece al pasar, 
se dibuja la sombra de aquel pescador
 y “popeando” en silencio 
parece quedarse el último sol. 

Silente y de pie, viejo pescador, 
con un trazo de islas
 forma su figura la cruz del dolor; 
en la costa está, viejo pescador, 
y he visto en sus ojos 
que ha encontrado el nido el último sol.

Mansamente en retazos la tarde se va, 
cae herido el paisaje y se escucha un clamor,
 
sangra el lomo del río 
por el tajo que deja el último sol. 

Y a esa hora en la costa los sonidos se van, 
solo queda en el aire una vieja canción, 
de un ranchito se escapa 
el lamento triste de algún acordeón. 

Silente y de pie, viejo pescador, 
con un trazo de islas 
forma su figura la cruz del dolor; 
en la costa está, viejo pescador, 
y he visto en sus ojos 
que ha encontrado el nido el último sol. 

Autor: Desconozco la autoría de los versos.