martes, 21 de abril de 2015

LA VUELTA DEL PERRO ( continuación)

... Cuando llegué a casa, fui a mi dormitorio y cerré la puerta con llave.
 No quería que nadie me interrumpiera. Lentamente comencé a develar su contenido.

 Apareció primero una flor de jazmín, la misma que él llevaba. ¡No me había olvidado! 

Mi felicidad era inmensa. 

Luego leí el texto: “Soy ese hombre que la vio en la plaza, sólo dos veces; fueron suficientes. Sin que esto lo tome como una impertinencia, Ud. es hermosísima. 

En un instante de tiempo el universo puede concentrarse y hacer estallar el amor. Eso sentí al verla. En una semana me voy a casar, el destino es cruel, si la hubiera conocido antes, jamás nos separaríamos. 
Firmado: un desconocido”. 

Nunca volví a verlo, tal vez se mudó de ciudad, no lo sé, sólo puedo decir que ha pasado más de medio siglo y aún guardo esa carta de un desconocido en aquella “vuelta del perro”. 



Autor: Rodrigez Fabro
Imagen: Foto tomada recordando la vuelta del perro hace unos años.